18 julio, 2017

El salón perfecto para tu hogar

Si estás pensando en amueblar tu casa o en darle una vuelta a lo que ya habías comprado hace tiempo, el rincón en el que más énfasis debes hacer y al que tienes que dedicarle más tiempo es el salón. Has de pensar que es una de las estancias donde más tiempo vas a pasar: living room, le dicen los británicos, la habitación de la vida. Por algo será. Si lo pensamos, a la habitación apenas vamos a dormir y a vestirnos, en la cocina estamos cuando hay que preparar algo de comer o para ingerirlo, y el resto del tiempo lo pasamos en el salón, por lo que lejos de ser un lugar de revista o elegante tiene que hacer de la casa un hogar, un espacio de lo más acogedor y donde disfrutar. En Dismobel cuentan con un amplio catálogo de muebles que se pueden comprar de forma online, una manera muy cómoda para ir creando este lugar donde crecerán tus hijos y pasarás tu horas de ocio.

En primer lugar debes decidir la disposición de los muebles dentro de este cuarto. Normalmente el lugar principal o sobre el que gira toda la colocación es el sofá o el juego que hagas con varios de ellos. Puedes elegir por ejemplo una chaise long grande o dos tresillos colocados en forma de ele. Enfrente de este lugar de descanso lo común es colocar el mueble principal del salón, donde irá la televisión. Aquí ya va en función de gustos, pero la verdad es que esos muebles enormes que se ponían antes y que cubrían toda la pared de la estancia ya no se llevan. Está claro que cuentan con una gran capacidad de almacenaje, pero cada vez que te sientes en el sofá verás toda la pared cubierta y te dará sensación de poco espacio. Así, si tienes muchos libros o películas que colocar, o incluso las vajillas o cristalerías que se usan poco, una buena opción es directamente hacer un mueble a medida detrás del sofá, de manera que no lo verás cuando te sientes a ver la tele porque quedará a tu espalda.

En ese mueble o mesa de televisor se coloca este aparato. Nuestra recomendación: comprad uno bien grande y que se vea realmente bien. Los televisores son unos aparatos que por norma general tardan mucho en cambiarse, de ahí que duren tanto. Siempre evolucionan y van teniendo nuevas funciones, pero hay pocos cambios de la dimensión de la Smart-tv que nos hagan obligarnos a cambiar de aparato. Decimos grande y de buena calidad también porque viendo la televisión o películas pasamos muchos ratos de ocio. El cine y las series son cada vez mejores y hay muy buenas plataformas que distribuyen estos contenidos y no con un alto precio de suscripción, por lo que es muy común tenerlos ya de forma general en casa y que se consuman casi sin medida, bien mientras descansamos o incluso mientras pasamos la plancha.

En medio de los sofás y la mesa de televisor, debe ir la mesa de centro. Las hay de muchas formas y tamaños, pero lo mejor es contar con una que sea abatible y sobre la que podamos comer. En la web de Dismobel daréis con varios modelos de este tipo de piezas. Son perfectas si nos apetece comer en el salón o incluso para desayunar y cenar allí de manera ligera. No nos obligan a preparar la mesa de comedor y al acercarse al cuerpo al abrirse consiguen que manchemos menos y caigan menos migas.

La mesa de comedor es también fundamental en el salón, pero por norma general se usa muy poco, apenas cuando llegan invitados. Casi todas las cocinas tienen un espacio para poder comer y donde se mancha muy poco y todo queda más cómodo y a mano. Desde poner la mesa hasta recoger para fregar los platos. Además, en las cocinas no suele haber alfombra, que es a donde se van todas las migas siempre, más si tenemos niños en casa. Es por esto que conviene tener una mesa grande pero arrinconada, para que no nos coma espacio. Y a ser posible, con capacidad extensible, por si llegan muchos comensales para épocas como Navidad o los cumpleaños.

Un capricho

El regalo que me hice yo estas últimas Navidades fue precisamente una pieza para el salón que encontré en Dismobel ya para las rebajas de enero a muy buen precio. Se trata de una butaca relax. A mí me encanta leer y tenía un huequillo que hacía esquina donde cabía y que caía justamente además debajo de una ventana, de forma que me entraba perfectamente la luz natural, que es mucho mejor para esta afición. No fue nada cara y lo disfruto un montón. En mi caso suelo poner la función de calor y masaje mientras estoy leyendo, pero se puede usar también mientras se hace costura, para dormir la siesta, escuchar música o incluso ver la televisión.