16 octubre, 2019

Cómo comprar con visión de futuro

Hay un pensamiento general en la sociedad de hoy en día respecto a las compras, y no es precisamente el cambio en los hábitos de consumo que nos han llevado a comprar por Internet incluso más a menudo que en las tiendas físicas. Este pensamiento está relacionado con los productos y su durabilidad que a lo largo de los años ha abrazado la idea de la obsolescencia programada hasta límites poco éticos.

A día de hoy es difícil ver a personas con un móvil de dos años de duración, coches que no empiecen a tener problemas a partir de un cierto kilometraje, o elementos del día a día que se han convertido en habituales de la cesta de la compra cada cierto tiempo. Choca mucho como nos hemos acostumbrado a comprar cosas con fecha de caducidad, pero al fin y al cabo es lo que manda el mercado de los productores.

Más allá de la obsolescencia programada hay que mirar a la tecnología, y si nos fijamos bien vemos que a lo largo de los años los productos han dejado de durar más porque los mecanismos digitales tardan más en desgastarse y en romperse. Recordemos por un breve momento a los coches que podías reparar tu mismo porque no había casi electrónica, o los electrodomésticos tradicionales que podían llegar a durar más de diez años.

Pues bien, en gran parte la electrónica no permite que los electrodomésticos duren tanto tiempo porque los hace más vulnerables. Las placas base se deterioran con el tiempo y ciertas funciones pueden dejar de funcionar por desgaste. Esto se puede reparar, no hablamos de que los electrodomésticos o ciertos instrumentos sean irreparables, pero el problema es que es más difícil y caro repararlos. A todo esto, se le añade el problema de que pasado un tiempo (alrededor de cinco años) el fabricante deja de producir recambios y se vuelve más difícil encontrarlos.

Con todo, hay que decir que existen empresas que apuestan por ofrecer productos de calidad industrial, que normalmente duran más, para el uso doméstico. Pero más allá de la durabilidad, si queremos comprar electrodomésticos que dure muchos años tenemos que poner el foco en la tecnología.

La tecnología que estará presente en los hogares antes de lo que esperamos

A la hora de elegir un electrodoméstico hay varios puntos que debemos tener en cuenta. El primero es que tenemos que cerciorarnos de que el producto es de calidad y no se va a romper con un uso intensivo, y aquí podemos tomar como ejemplo a las lavadoras de Lavatur, una empresa especializada en la gestión y venta de lavadoras industriales y todo tipo de maquinaria para lavandería autoservicio con una gran experiencia en todos los sectores. En segundo lugar, tenemos que ver cuáles son las tecnologías que lleva el electrodoméstico, y que pueden hacernos ganar tiempo o comodidad.

A día de hoy existen varias tecnologías que se están implementando en el hogar, y que están todas rodeadas del Internet of the Things. Esto no es ni más ni menos que la integración de Internet en los electrodomésticos y herramientas de uso diario. A partir de ahí la integración del Internet en los electrodomésticos y dispositivos hace que todo cambie.

La voz va a jugar un papel fundamental, y no solo por la utilización en los asistentes virtuales como el HomePad de Apple, o los distintos dispositivos que integran Alexa o Google Now. Estos nos permiten obtener información directa con nuestra voz, y además puede controlar otros elementos de la casa (cerradura, cortinas, luces…) mediante órdenes. Mediante órdenes también podemos realizar compras.

El IoT también puede aplicarse a electrodomésticos como lavadoras, televisiones o frigoríficos. Esto significa que mediante la voz podremos controlar estos electrodomésticos, pidiéndoles que enciendan ciertas funciones o realicen otras acciones. La consecuencia directa es la ganancia de comodidad directa, pues por ejemplo podremos cargar la lavadora y programarla para que deje la colada hecha justo antes de llegar a casa.

También todos estos electrodomésticos podrán ser controlados por el móvil, ya que mediante aplicaciones o mediante comandos de voz. Como vemos, la utilización de la voz es el futuro, junto con el IoT es una clave para elegir un nuevo electrodoméstico, ya que de esta manera conseguiremos alargar su vida y integrarlo con los hogares inteligentes.