22 octubre, 2020

Los bordillos y los pavimentos urbanos

Los bordillos y los pavimentos urbanos son un elemento importante de las ciudades y de nuestro día a día. Como defienden los profesionales de Eiros, especialistas en hormigón y en la realización de los mismos, cada vez son necesarios que sean más solidarios con los ciudadanos, para que no sean un obstáculo, sino que ayuden a que mejore la calidad de vida.

Los pavimentos urbanos son un elemento que conecta al ciudadano y su entorno

El paisaje urbano tiene en el pavimento una parte externa y visible sobre la que se va desarrollando la labor de la ciudad, por lo que ayuda a dar forma a este espacio.

Los pavimentos urbanos permiten el uso de la vía pública externa con total seguridad y confort para los ciudadanos. Hablamos de que hay que establecer una serie de criterios de utilización y diseño donde se debe pensar en las necesidades que tienen los ciudadanos.

Por todo ello se debe profundizar en la selección del mejor material e ir buscando las características que tienen que tener el material, de tal manera que se mantengan inalterables por un periodo de tiempo razonable.

Por una ciudad accesible

Hay que luchar porque se establezcan una serie de relaciones entre las necesidades que pueda tener el peatón y los requisitos que deben tener los entornos urbanos, los cuales deben adecuar la ciudad a los peatones, pues es necesario que se introduce como principal variable, así como atender a la diversidad.

Ahora se buscan diseños urbanos más sostenibles, dando más importancia a los propios desplazamientos andando que al motorizado.

¿Qué características tienen que tener los pavimentos y bordillos?

Son fundamentales de cara a evitar que haya caídas. El acabado en superficie es importante, siempre debiendo seguir una serie de normas concretas. Todo va a depender de una serie de acabados y características, pero el pavimento tiene que poder evitar e ir reduciendo la velocidad de deslizamiento y la propia reacción del individuo, pues aumentará o disminuirá el desequilibrio y se evitarán las caídas.

Uno de los principales problemas aparecen cuando se analizan los datos a nivel estadístico de las caídas y vemos que son uno de los principales motivos de las lesiones que se producen de forma involuntaria.

Aunque tenemos una legislación, sí que es cierto que hay veces que el índice de resbaladicidad no se termina de cumplir, y sigue aumentando el número de caídas, especialmente de las personas mayores o que tienen algún tipo de discapacidad.

El caso es que los métodos de ensayo no piensan en la totalidad de usuarios ni en las condiciones de deambulación. Hay muchos factores y de lo más diversos, de carácter intrínseco y externos, donde individuo y ambiente influyen y mucho.

En España, hace años, el D.A.D.O. publicó una serie de datos que evidenciaban que muchos de los accidentes que se producían en la vida diaria coincidían en un factor común que causaba estos accidentes, el pavimento y que los usuarios debían ser atendidos en los hospitales debidamente.

No se le da la importancia que realmente tiene, pero muchas personas al año sufren caídas por el estado del pavimento o de los bordillos, lo que termina causando en los casos más graves la muerte de forma directa o indirecta, pero también lesiones que complican mucho la vida posterior de las personas afectadas.

Por este motivo, las administraciones deberían abogar por una mejor instalación e investigación en la calidad de los pavimentos, así como en los bordillos. Cierto es que el tiempo también puede ser un factor importante a la hora de mantener este tipo de instalaciones, pero tampoco estamos en un país del este de Europa que tenga temperaturas de 20 bajo cero en invierno, por lo que con una mejor atención e incidiendo en la calidad las cifras de accidentes se reducirían de manera importante.

Esperamos que de aquí y en adelante se vaya trabajando en este sentido, pues además es que a nivel social cada vez vemos cómo vivimos más años y son las personas mayores las que más accidentes de este tipo sufren, por lo que es vital que cuenten con un buen pavimento y bordillos en buenas condiciones y que no sean una auténtica trampa como vemos en muchas ciudades de nuestra geografía.

Estamos a tiempo de solucionar esto y para ello no queda otra que confiar en la investigación de las empresas del sector y en que las regulaciones de la administración sean acertadas y se vigile del cumplimiento, porque de no hacerse, estaremos en la misma situación que nos encontramos actualmente.