18 octubre, 2018

¿Comprar o reutilizar piezas para tu automóvil?

El uso de los vehículos está siendo algo muy controvertido últimamente, sobre todo tras la decisión del actual Gobierno de encarecer el precio del carburante diésel, debido a que contaminan más que los vehículos con motor de gasolina. Quitando de lado que esto se pueda hacer de una manera diferente, se ha dejado clara la intención de eliminar los vehículos con motor Diesel.

Más allá de si un motor u otro se va a quedar con el monopolio del mercado, tenemos que tener en cuenta que lo que si que va a estar entre nosotros dentro de menos de treinta años son los coches con baterías recargables. Esto es algo que estamos viendo actualmente, ya que tanto los coches como las motos eléctricas no son comunes porque las baterías no son lo duraderas que deberían de tener, y no se cargan todo lo rápido que deberían.

Porque los coches con baterías recargables tienen problemas que todavía no se han resuelto, pero que se prevén que con el avance de tecnología se solucionen. Una de estos problemas es qué pasa con las baterías una vez que se consumen, pero la sustitución de las mismas puede ser caro.

Es algo como lo que pasa con los recambios de las piezas de los vehículos actuales, y de eso es delo que vamos a hablar hoy. Las piezas nuevas cuestan mucho, y se puede comprar piezas de segunda mano a precios más bajo, siempre que te fijes en unos aspectos muy concretos para no fallar con la compra.

Consejos para comprar piezas de segunda mano

En primer lugar, hay que informarse sobre que piezas son la que necesitas, ya que piezas de repuesto tales como pastillas de freno, bujías y cables, filtros, etc.  no son nada aconsejables aunque nos digan que están en muy buen estado. Si tienes conocimiento en mecánica no habrá problemas en hacer esto, pero si no lo tienes acude a un mecánico de confianza que te diga qué piezas puedes comprar y cuáles no.

Por otro lado, la partes que sostienen el desgaste general, como los rotores de frenos, motores de arranque, alternadores, motores y transmisiones deben ser comprados nuevos, pero hay excepciones a cada regla. Sobre todo, porque existe un mercado de piezas reconstruidas que ofrecen todas las ventajas de una pieza nueva.

Esto en elementos como la caja de cambio o el motor supone no solo un ahorro de dinero respecto a comprar uno nuevo, sino alargar la vida del vehículo con piezas de calidad. La reconstrucción de algunas piezas específicas funciona perfectamente cuando se hace por empresas especializadas en la reconstrucción, ya que existen marcas dedicadas exclusivamente a la reconstrucción de piezas.

Reconstruidos Mober es una de esas empresas, conocida por su apuesta por la calidad en sus productos, el servicio técnico y el personal cualificado para prestar servicios. En España podemos encontrar sus productos en las instalaciones ubicadas en Requena, donde existe un amplio stock de sus productos para una rápida distribución.

En segundo lugar, un factor muy importante para conocer el estado de la pieza es la edad y kilometraje del vehículo. Ya que, aunque aparentemente estén en buen estado, el desgaste que ha sufrido no es muy aconsejable para ciertas piezas. Esto nos evitará posibles problemas en el futuro, como tener que volver a cambiar la pieza.

Aunque lo último no importa tanto si la pieza tiene garantía, y esto es muy importante, por lo que hay que asegurarse de que las partes utilizadas vienen con al menos 30 días de garantía por escrito. Esto se asegura en el caso de que se compren piezas reconstruidas, ya que suelen tener garantía de un año.

Como es lógico si tu coche está en garantía, no se te ocurra poner una pieza de segunda mano, ya que, en caso de necesitar hacer uso de la garantía del coche, la marca se desentenderá del arreglo. Aunque puedes forzar a que se mantenga la garantía por ser una pieza certificada por la propia marca, hay que entrar en los juzgados y eso tiene un coste.

Por último, valora también el coche que tienes, sus kilómetros y la esperanza de vida, es decir el tiempo que mantendrás el coche hasta que lo vendas o lo cambies. No tiene mucho sentido realizar una gran inversión si tienes pensado cambiar de coche en 2 años o tu coche tiene más de 12 años.