3 agosto, 2018

El catering gana importancia como inversión en una boda

Existen varios puntos de la vida de las personas en los que comprar se vuelve algo sumamente habitual. Son momentos que suelen venir acompañados de grandes cambios en nuestras vidas: un cambio de domicilio, un cambio de trabajo, cambios en la situación familiar… Lo cierto es que estos momentos se producen en varios momentos específicos de nuestra vida que no tienen por qué estar relacionados entre sí pero que sí que tienen un nexo de unión: la necesidad de tener algo diferente a lo que ya conocemos.

Uno de los puntos de los que venimos hablando (seguro que muchos y muchas ya os habéis dado cuenta de ello) es el que tiene que ver con las bodas. En efecto, este puede ser el punto álgido de la vida de una persona en lo que a compras se refiere. En primer lugar, porque implica en muchos casos la compra de una casa, un elemento imprescindible para una nueva vida. En segunda instancia, porque se necesitan muebles para ‘vestir’ esa casa y muy probablemente un coche. Finalmente, no hay que olvidarse de los costes derivados de la propia organización de la boda.

Meterse en una boda es algo que hay que analizar a la perfección desde el punto de vista económico, porque puede llegar a ser una trampa si no se tiene el cuidado que es necesario en este tipo de situaciones. Con todo y con eso, el número de bodas, que tan en entredicho se pone, ha aumentado un 5’2% interanual según los datos del Instituto Nacional de Estadística a los que ha tenido acceso la página web de Coinc. Un aumento que, para qué nos vamos a engañar, nos sorprende a muchos.

Hagamos una pequeña lista de todas aquellas compras que suelen ser las más importantes dentro de una boda: el vestido y el traje de los novios, el catering, el viaje de novios, las dos despedidas… y muchas cosas más. Vamos a centrarnos en las claves que hacen que una inversión en uno de esos elementos, el catering, esté más que justificada. Las desvela el portal web bodas.net.

  • La confianza con la empresa que los organiza es fundamental. De lo contrario, estamos perdidos.
  • Ajustarse al presupuesto del que disponemos es una necesidad. No hace falta tirar la casa por la ventana para obtener un servicio de primer nivel.
  • Apostar por la calidad no tiene por qué ser caro.
  • Los platos cocinados al instante son una buena apuesta y cada vez goza del beneplácito de más gente.
  • Utilizar productos de proximidad es un guiño a la tierra que nos hará ganarnos el corazón de los invitados.
  • Obtener un servicio integral es la mejor manera de reducir al máximo los costes y los quebraderos de cabeza.
  • Hay que tener en cuenta el número de invitados y, si son muchos, disponer de un servicio que pueda asumir todas sus necesidades.
  • La realización de platos especiales hará posible que un evento tan importante como este se recuerde todavía con más cariño.
  • Tener la posibilidad de degustar un menú de prueba es la prueba definitiva antes de dar el ‘Ok’ a la operación.

Un momento imborrable para el resto de la vida

Una boda es uno de los momentos más esperados y más importantes en la vida de una persona y es normal que sea por ello por lo que los meses previos sean los más movidos en materia de compras para la pareja en cuestión. Una entidad como La Frolita ha venido realizando una serie de estudios en los últimos meses que ponen de manifiesto una hipótesis con la que iniciaron su investigación: las parejas que hoy en día deciden casarse ponderan mucho más el catering que aquellas parejas que se casaron hace ya algunos años.

Lo importante al organizar un evento de esta importancia y de estas dimensiones es que todo salga bien durante el día señalado y que ese matrimonio lo sea para siempre, algo que por desgracia no es demasiado habitual en la actualidad. La mejor manera de procurar que eso no pase es guardar un recuerdo imborrable de aquel día en el que las vidas de las dos personas se unieron. Será el mejor comienzo de una relación que aspirará, entonces, a ser eterna.