16 diciembre, 2019

La permuta de inmuebles, una posibilidad a valorar

Tener una residencia, por ejemplo, en una zona costera, es un sueño que muchas personas llevan acariciando varios años, y por distintos motivos, nunca llega ese momento de decidirse, cuando es posible que tengan una segunda vivienda u otra propiedad inmobiliaria que podrían permutar por ese apartamento en la playa.

La permuta en general es un contrato por el cual cada uno de los contratantes se obliga a dar una cosa para recibir otra. Si se trata de inmuebles, en cuanto a los impuestos, cada una de las partes deberá hacer frente al pago de los impuestos correspondientes a su adquisición, que serían los de Transmisiones Patrimoniales si se trata de particulares, tributando cada uno de ellos por la correspondiente plusvalía municipal y la ganancia patrimonial en el IRPF. En el caso de que sobre alguno de los dos inmuebles, o sobre los dos, exista una hipoteca bancaria, seríamos propietarios de un inmueble sobre el que recaería un préstamo que debería pagar un tercero. Entregar los inmuebles limpios de hipotecas, si la cantidad no es significativa, es la mejor situación. En el caso de tener que subrogarse en una hipoteca de un inmueble en permuta, intervendría el banco que debería autorizar la operación, tasar de nuevo, y realizar un estudio completo. Por lo tanto, la permuta de inmuebles normalmente queda restringida a bienes sin cargas y con un valor similar, en entornos de familia o de confianza.

Se puede definir la permuta inmobiliaria como un contrato por el que dos partes intercambian un inmueble de su propiedad. La valoración de ambos inmuebles no es idéntica, por lo cual una de las partes debería aportar la diferencia económica. Es un contrato de intercambio, no obstante, en el que si los contratantes lo consideran oportuno ajustan económicamente la diferencia de valor de sus inmuebles en la permuta.

El procedimiento de la permuta inmobiliaria

Hasta tiempos recientes las permutas inmobiliarias se referían a operaciones en las que un promotor inmobiliario intercambiaba los inmuebles que proyectaba construir por el solar para su construcción, y en la actualidad cada vez se dan más casos de permutas entre particulares, piso por piso, casa por piso, inmueble por inmueble.

En el caso de que la diferencia monetaria entre los dos inmuebles que se van a permutar sea muy pequeña respecto al valor de los bienes que se permutan, y las dos partes tienen el acuerdo e intención de buena fe de realizar este intercambio, el contrato se tratará como un permuta pura.

En cuanto al procedimiento, se pactará el valor de ambos inmuebles, bien el valor de mercado o el de tasación, y a continuación se firmará la escritura de permuta, ante notario, transmitiendo la titularidad de ambos bienes.

Los gastos de la operación y los tributos de una permuta de inmuebles urbanos, entre personas físicas serían:

-Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados.

-Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales.

-Impuesto sobre el Valor Añadido, que grava el intercambio de bienes y servicios.

-Gastos de Notaría y Registros.

-Impuesto de Plusvalía.

-La ganancia o pérdida patrimonial en el IRPF.

En Segohouse, Gestión inmobiliaria integral de Segovia, profesionales expertos podrán asesorarte para una operación de permuta de tu inmueble, que tienes como proyecto inmediato. Si ya has podido contactar con otro propietario interesado igualmente en la misma, en cambiar su inmueble por el que tú tienes en propiedad en tu ciudad, consulta con esta Agencia Inmobiliaria de Segovia, ellos te indicarán los pasos a seguir y la mejor forma de abordar esta singular transacción, con todos los trámites necesarios. La discreción, confianza y trato personalizado de su equipo de profesionales son una garantía para el éxito de cualquier operación con bienes inmuebles.

Los profesionales de Segohouse cuidan todos los detalles de la operación, tanto si se trata de una permuta como es el caso que nos ocupa, como de una compra-venta una propiedad inmobiliaria, aconsejando sobre la forma más atractiva de presentar la vivienda (Home Staging) ajustando las valoraciones a la realidad objetiva del mercado inmobiliario y estudiando la viabilidad jurídico-financiera, para que el cliente pueda tomar la mejor decisión, y consiga la máxima rentabilidad del mercado.

La permuta inmobiliaria puede llegar a ser la solución en un momento en el que se ha estancado la venta de viviendas, los créditos bancarios son muy exigentes y complicados. Para todas esas fincas, apartamentos en la playa, locales cerrados, pisos que han estado alquilados durante años, casas en el pueblo infrautilizadas… Poder utilizarlos para conseguir ese inmueble que habíamos soñado o que necesitamos por alguna razón, es la operación perfecta.