27 julio, 2021

Las intervenciones oculares están a la orden del día y ya casi nadie las evita

Quizá sea por el creciente uso de las pantallas, porque nuestros ojos son cada vez más delicados, por genética o simplemente por desgaste, pero lo cierto es que cada vez somos más las personas que contamos con problemas oculares que, en muchos casos, arrastramos a lo largo de nuestras vidas. Sin embargo, cada vez son más las personas que optan por someterse a una intervención y es que este tipo de tratamientos están, tal y como os hemos dicho en el titular, cada vez más a la orden del día y ya casi nadie las evita. Esto se debe a que gracias a una pequeña intervención podemos corregir gran parte de nuestros problemas oculares, por lo que quien más y quien menos opta por someterse a este tratamiento para evitar tener que usar gafas o, en el caso de tener que seguir llevándolas igualmente, al menos que estas sean mucho más baratas a la hora de comprarlas o cambiarlas, debido a que tienen que hacer frente a menos problemáticas en el ojo.

En la actualidad existe una gran cantidad de tipos de cirugía ocular, dado que el ojo está integrado por una gran cantidad de pequeñas partes o componentes en los que pueden aparecer múltiples problemas, disfunciones o patologías. Y es que nadie duda de que la visión precisa del perfecto funcionamiento de los ojos y de sus distintos componentes o estructuras oculares (córnea, cristalino y retina, entre otros), además del nervio óptico, que pueden verse afectadas por diferentes enfermedades que pueden poner en riesgo la visión o la calidad de la misma y para cuyo tratamiento existen diferentes tipos de cirugía ocular, entre las que destacan las siguientes:

  • Cirugía refractiva láser. La cirugía refractiva láser consiste, básicamente, en la utilización del láser Excímer para «pulir o tallar» la córnea y hacer que la luz impacte de forma correcta sobre la retina. Este procedimiento puede realizarse a través de diferentes técnicas de cirugía ocular:
    • Lasik (Laser assisted in Situ Keratomileusis). El oftalmólogo levanta una fina capa de tejido del epitelio corneal (flap o colgajo) utilizando un instrumento que se llama microqueratomo o un determinado tipo de láser (como el láser de femtosegundo). A continuación, aplica el láser Excímer y, por último, vuelve a situar ese tejido en su posición inicial sin necesidad de puntos de sutura.
    • Técnicas de superficie (PEF/Lasek). El PRK (Queratectomía fotorrefractiva) y el Lasek, a diferencia de la técnica Lasik, consisten en la separación del epitelio empleando una solución especial alcohólica (en este caso no se realiza un flap corneal). A continuación, se aplica el láser Excímer para corregir la curvatura de la córnea y eliminar las dioptrías del problema refractivo. El oftalmólogo vuelve a situar en su lugar el epitelio (en el caso de la técnica Lasek, no si se aplica la técnica PRK) y coloca una lente protectora externa que el paciente llevará durante unos días.
  • Cirugía refractíva con lente intraocular. Esta técnica consiste en la introducción dentro del ojo de una lente artificial que ayuda a que la luz se proyecte de forma correcta sobre la retina, consiguiendo que la visión deje de ser borrosa. Estas lentes intraoculares pueden ser, básicamente, de dos tipos:
  • Lentes fáquicas (habitualmente de tipo ICL), que se colocan en el ojo sin retirar ni modificar ninguna de sus estructuras.
  • Lentes pseudofáquicas, que se colocan en el ojo en lugar del cristalino.

Como os decimos, estas son solo algunas de las intervenciones que se llevan a cabo de forma más habitual en las clínicas, sin embargo, lo cierto es que no son las únicas porque a lo largo y ancho de todo el mundo se realizan cada día cientos de intervenciones oculares, siendo algunas de ellas sencillas, mientras que otras cuentan con un grado de riesgo un poco más elevado. No obstante, sea cual sea la intervención que llevemos a cabo siempre debemos de tener claro que tenemos que hacerla en lugares indicados, no en cualquier centro, dado que estamos hablando de nuestra vista y es por ello por lo que no debemos de jugar con ella. En este sentido, si vosotros necesitáis llevar a cabo alguna intervención y no tenéis un oculista de confianza, nosotros os recomendamos que recurráis a los servicios de Estética ocular, donde encontraréis un equipo profesional con una amplia experiencia en el sector que os aconsejará acerca de cual es el mejor tratamiento que debéis de hacer, así como cuales son las opciones que tenéis disponibles.

Las cataratas son cada vez más comunes, ¿cómo se solucionan?

En el proceso de formación de las imágenes en el ojo, la luz procedente de los objetos tiene que atravesar diferentes estructuras (sobre todo la córnea y el cristalino) para que las imágenes puedan proyectarse adecuadamente en la retina. Estas estructuras, por lo tanto, deben ser totalmente transparentes. Las cataratas se producen cuando, debido sobre todo al envejecimiento, el cristalino se vuelve opaco.

La cirugía para la corrección de las cataratas se basa en la utilización de ultrasonidos para disolver y extraer el cristalino deteriorado y en su sustitución por una lente intraocular artificial que realiza su misma función. Este proceso se denomina facoemulsificación.