24 agosto, 2020

Líneas de vida, indispensables en la construcción

Una de las industrias más potentes en nuestro país es la de la construcción. De eso no queda ninguna duda a pesar de los malos momentos por los que ha pasado el sector durante la crisis económica que empezó en el año 2008 y de la que, como mucha gente apunta, todavía no hemos salido del todo. El sector del ladrillo ha recobrado su importancia en los últimos tiempos y es evidente que esto le ha venido bien a una economía como la nuestra, que ha visto cómo mejoraba su situación general de un tiempo a esta parte.

Es evidente que esta actividad ha tenido que abrir su mente y ofrecer nuevas líneas de negocio en diferentes ámbitos en nuestro país. Por poner un ejemplo, es evidente que, ahora, la rehabilitación ha ganado terreno sobre todo lo que tiene que ver con la edificación de nuevas viviendas y edificios. Eso es lo que está colocando al sector, una vez más, entre los más competitivos de todo el país en los tiempos que corren. Era una necesidad bastante urgente para una actividad acostumbrada a dominar en un país como lo es el nuestro.

Una noticia que fue publicada por el diario La Vanguardia en diciembre del año pasado informaba de las buenas noticias que estaba dejando el sector de la construcción en un país como lo es el nuestro, que estaba creciendo el doble que la media de la Unión Europea. Lo cierto es que esta noticia ponía de manifiesto que España estaba creciendo de una manera bastante potente en este sentido y que era necesario volver a confiar en todo lo que tuviera que ver con la construcción. Y, aunque nos hayamos metido en otra crisis a causa del coronavirus, lo cierto es que el ladrillo español está volviendo a ser fiable.

Está claro que el sector ha tenido que revitalizar sus apuestas en los últimos tiempos. Y una de ellas ha sido la apuesta por la salud y la seguridad de sus trabajadores. Las empresas dedicadas al negocio de la construcción han tenido que ponerse manos a la obra para tratar de garantizar todas las medidas de seguridad habidas y por haber para que la siniestralidad del sector sea ya una cuestión meramente del pasado. Lo cierto es que los datos que nos deja este asunto en España han mejorado mucho desde hace algún tiempo, algo que deja claro que estamos operando bien en este sentido.

Hoy en día, las empresas tiene que potenciar todo lo que tiene que ver con sus compras en materia de seguridad laboral. Este es un asunto que no solo nos permite cuidar de todo lo que tiene que ver con nuestro personal, una herramienta básica para el crecimiento de una entidad que se dedique a esta actividad, sino que también nos vale para mostrar una imagen de responsabilidad para con nuestros empleados. La compra más repetida a tal efecto entre las empresas ligadas a la construcción en España es la que tiene que ver con las líneas de vida. Es lo que nos han comentado los profesionales de Traltur, especialistas en este tipo de productos.

Una inversión que cuenta con el apoyo de las instituciones

Es evidente que las instituciones han tenido que poner todo su empeño en fomentar todo lo que tiene que ver con la protección de los trabajadores en muchos sectores. Y el de la construcción no ha sido, ni mucho menos, una excepción. Precisamente por eso ha crecido el número de empresas de esta actividad que ha empezado a adquirir productos como las líneas de vida. Y es que esta es la mejor manera de evitar que se produzcan desgracias en lo que tiene que ver con el ladrillo español.

Una noticia que fue publicada en el portal web Zamora 24 Horas informaba de que se había producido una inversión de 6 millones de euros para la prevención de los riesgos laborales en la construcción en Castilla y León, algo que deja claro que las instituciones han decidido formar parte de este proyecto que tan necesario es y que tantas buenas noticias ha generado para un país como lo es el nuestro desde hace ya muchas décadas.

A nadie se le escapa el hecho de que es importante cuidar del mejor recurso del que puede disponer de una empresa para ejercer su trabajo: las personas. Por eso, el cuidado de todas esas personas es elemental y todo lo que se tenga que comprar para garantizarlo es una inversión, no un gasto. Estamos en vías de mejorar todavía un poquito más este asunto en España y no cabe la menor duda de que lo vamos a conseguir. A nadie le debe caber alguna duda al respecto.