20 marzo, 2019

Pequeños cambios en casa que hacen la vida más fácil

La mayoría de las personas tenemos miedo a los cambios, y es algo que está en nuestro interior, es algo casi instintivo. Esto ocurre en nuestro cerebro sin que nos demos cuenta, porque los cambios implican enfrentarnos a situaciones que no conocemos y que no sabemos si nos pueden beneficiar o no.

Y este es uno de los motivos por los que la gente evita tomar decisiones, una tarea que resulta realmente complicada para muchas personas, y que sin duda genera estrés y ansiedad. Sobre todo cuando la toma de decisiones debe de hacerse en momentos en los que no puedes pararte a pensar cuál de las dos decisiones es la correcta. Esto es algo que con el tiempo y la experiencia se acaba solucionando con relativa facilidad, pero en edades tempranas puede definir el carácter de una persona.

En los entornos domésticos se toman muchas decisiones a lo largo del día, y una de las decisiones que más se meditan y se toman con cautela es la de realizar reformas domésticas. Tengamos en cuenta que vivimos en un momento en el que encontrar trabajo es más fácil, pero eso no quita con que el consumo aumente, pues existe mucha inestabilidad.

Pero hay momentos en los que se tienen que tomar decisiones respecto al estado concreto de una vivienda, pues en los hogares pasamos gran parte del tiempo, y debemos de sentirnos cómodos en ella. Recuerdo que una amiga me comentaba que realizar reformas en su casa le hizo sentirse con ganas de hacer actividades de interior.

En el artículo de hoy vamos a darte razones para que la decisión de cambiar la bañera por un plato de ducha. Esto es una buena excusa para reformar el baño o otras áreas de la casa, y en este sentido no dudes en pedir consejo a bricohogarbarcelona.com, que cuenta con un equipo de profesionales reputados que te ayudaran a tomar decisiones a la hora de elegir el diseño y distribución de los diferentes espacios de tu casa.

Decídete a cambiar la bañera por un plato de ducha

Instalar un plato de ducha en lugar de tener una bañera es una alternativa sostenible debido a que se gasta menos agua y energía porque las duchas tienden a ser más cortas. Además de ayudar al medio ambiente, esta medida también reduce las facturas mensuales. Por lo que es una inversión que puedes recuperar con el tiempo.

La comodidad es uno de los puntos más importantes para entrar y salir de la ducha. En el caso de las personas mayores, este elemento facilita en gran medida su higiene cotidiana, aunque también se pueden beneficiar de ello el resto de los miembros de la casa, ya sean niños o personas de mediana edad.

Por norma general, las bañeras antiguas son altamente deslizantes, algo que no sucede en los actuales platos de ducha que están fabricados con materiales antideslizantes para evitar caídas. Y el espacio que ocupa una bañera se puede reducir a la mitad, e incluso menos, para colocar una ducha. Por esta razón, este tipo de reformas es una de las mejores opciones para dar más amplitud al cuarto de baño.

A la hora de limpiar un plato de ducha, el proceso es mucho más rápido y sencillo. Gracias a que los nuevos modelos suelen incluir tratamientos antibacterias y antimoho, la suciedad se tiende a acumular en menor medida. Y tampoco te permite acular envases de jabón vacío durante mucho tiempo, por lo que la limpieza lleva menos tiempo.

Aunque la estética parecía ser una debilidad en los platos de ducha, en los últimos tiempos han resurgido diseños más modernos que aportan un toque de distinción al conjunto. Es el caso por ejemplo de los platos de ducha a ras del suelo que son una tendencia cada vez más al alza o las mamparas que incluyen algún tipo de decoración en el cristal.

Para finalizar, una última ventaja que se puede destacar es la relativa a que las duchas son en cierta medida más higiénicas que los baños. En este último caso, el agua queda estancada durante el lavado, a diferencia de la ducha que va corriendo eliminando los restos de suciedad y evitando que se estanque el agua en algunos puntos.