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¿Por qué regalamos joyas de plata?

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La plata es un metal que por mucho que pasen generaciones continúa siendo uno de nuestros materiales preferidos para regalar joyas. Puedes ser por su brillo metálico, que parece luz blanca; por su apariencia discreta y su tono neutro, que combina con todo, o porque parece desprender un aire exótico que nos recuerda la luna y las estrellas. El caso es que las joyas de plata están entre nosotros desde la antigüedad, y no dejamos de regalarlas nunca.

Para declararme a mi exmujer le regalé un anillo de plata en Córdoba. Éramos jóvenes y no teníamos mucho dinero. Aproveché una semana de vacaciones y me fui con ella a la ciudad de la mezquita. Ya la conocía. Había viajado allí en varias ocasiones con mis padres y siempre fue una ciudad que me fascinó. Era un viaje medio cultural. Por el día nos dedicábamos a visitar monumentos y museos, y al ponerse el sol nos perdíamos por la noche cordobesa. Cuando faltaban dos días para que terminara nuestra estancia, me la llevé a la plaza del Foro, entramos en una platería tradicional, de las que hay en el casco antiguo de la ciudad. Le pedí al dependiente que me enseñara los anillos de plata que tenía, y ella eligió el que más le gustó. Le pedí que me lo envolviera para regalo. Era algo ridículo, supongo que ella se esperaba lo que iba a pasar, pero lo cierto es que el amor nos deja medio atontados y pasamos por alto actos sin sentido.

Recuerdo que después me la llevé hasta la muralla. Nos sentamos en un banco de madera, desenvolví el anillo, se lo puse en el dedo y le pedí que se casara conmigo.

Han pasado casi tres décadas desde aquel momento, y muchas historias por medio, pero siempre que pasas por delante del escaparate de una joyería, ves joyas de plata expuestas en él. La plata es un material que nunca puede faltar en el inventario de un joyero.

Ya hay menos artesanos que trabajen la plata. Para abastecer su stock, los joyeros recurren a mayoristas. Alberto, que tiene una joyería en Elche, nos dice que internet ha ampliado el abanico de posibilidades. Para variar su oferta y conocer las tendencias, navega por la red en busca de joyas diferentes. Me comenta que por internet ha encontrado ofertas interesantes, y que incluso ha hecho varios pedidos a tiendas online como Novaplata, un mayorista que surte de joyas de plata a tiendas y joyerías.

Estas son algunas razones por las que seguimos regalando joyas de plata.

Por su color.

Puede parecer una razón simple, pero actúa sobre nuestro subconsciente. El blog de curiosidades «Te Interesa» dice que la plata es el color de la elegancia, mientras que el oro es el del lujo y la ostentación. La plata dice mucho de la persona que lo lleva y de aquella que lo regala.

Se asocia con lo pequeño, la luna, la noche y las fuerzas mágicas. Convertir un gris en plata es una forma de ennoblecerlo. Es decir, de transformar un color monótono en algo especial.

La plata está dentro de los tonos fríos. Hace referencia a la inteligencia, lo técnico, lo funcional, lo exacto; pero al mismo tiempo tiene un significado artístico, exótico, oculto. Aquello que existe, pero no sabemos cómo funciona, y, por tanto, para nosotros representa un enigma.

La plata es un color, pero es de esos colores que no se nos vienen a la cabeza enseguida. Por eso cuando lo vemos despierta en nosotros una cierta sorpresa.

Una joya discreta.

A pesar de ser un metal noble, llama menos la atención que otros materiales empleados en joyería, como el oro, el diamante y otras piedras preciosas. Nosotros sabemos que lo que llevamos es de calidad y la gente cuando se acerca lo percibe, pero la plata siempre mantiene un discreto segundo plano.

Tiene la capacidad de potenciar los complementos a los que acompaña. Durante mucho tiempo las cadenas de plata se utilizaron para acompañar colgantes, medallas o relojes de bolsillo. Estas cadenas permitían que pudiéramos lucir los accesorios, cediéndoles todo su protagonismo y haciéndoles resaltar más aún.

La plata tiene un tono neutro, y posee la habilidad de combinar cualquier look que utilicemos. Da igual que vistamos con colores oscuros a que utilicemos tonos vibrantes y coloridos. La plata es siempre el complemento perfecto.

La plata es tendencia.

Así lo destaca un artículo publicado en el Diario de Valladolid. Las pulseras, colgantes y pendientes de plata se han podido ver en gran parte de las pasarelas de moda este 2023. Es un complemento al que recurren los grandes diseñadores y que cuenta con el beneplácito del gran público.

Las joyas de plata tienen la ventaja de que se pueden personalizar sin problemas. Se pueden grabar, incrustar una piedra preciosa o semipreciosa e integrar en cualquier outfit, bien sea informal o más sofisticado.

Esta es una de las características de la moda actual. A la gente no le importa adquirir productos fabricados en serie, de ahí una de las claves del éxito de las grandes cadenas de moda, pero el usuario siempre intenta darle un toque personal. Algún detalle que le diferencie del resto. Haciendo que la prenda o joya sea un elemento más particular. Que refleje algún aspecto de su personalidad con el que se sienta identificado.

Otra característica muy valorada en la actualidad es la durabilidad de la plata. Parece un hecho chocante en la era de la fast fashion, la época en la que se lanzan hasta siete u ocho colecciones de ropa al año, pero no lo es. Las joyas de plata suelen tener un aire atemporal que les permite estar vigentes en cualquier momento. Hay joyas de plata que se transmiten de generación en generación, y que basta con hacerles una limpieza adecuada para que luzcan en todo su esplendor, como si hubieran sido recién adquiridas. Un rasgo apreciado por la mayoría de la gente.

Otro aspecto importante es que la plata es un material hipoalergénico. No produce alergias. Puedes llevarla en contacto con la piel, incluso en los días más calurosos del verano, y no te producirá irritaciones.

En la joyería de hombre se ha intentado sustituir las cadenas de plata por otros metales más básicos como el latón o el acero, mucho más económicos. Sin embargo, el resultado de la plata es mejor, no se deteriora con el tiempo ni hay riesgo de dañar las pieles sensibles.

Está en sintonía con la joyería actual.

Los gustos en joyería han cambiado en los últimos tiempos. Frente a otras épocas en las que las joyas debían ser recargadas, voluminosas y llamar la atención, en la actualidad prima la discreción y el buen gusto.

Triunfan los diseños minimalistas. Joyas que pasan casi desapercibidas, pero que resaltan la imagen de la persona que las lleva. Para el comprador de joyas actual es importante lucir una joya de calidad, pero no pretende impresionar a los demás con ella. Les basta con que se sientan cómodos y que se gusten. Hoy se venden tantas o más joyas que antes, pero son menos llamativas.

Dentro de los hábitos actuales, se buscan joyas que se puedan lucir habitualmente. Que te las puedas poner un día cualquiera para ir a trabajar a la oficina. No es necesario tenerlas guardadas en un joyero en casa a la espera de que se presente la ocasión perfecta. Si una mujer está a gusto con unos pendientes o con una pulsera, les gusta ponérselas igual si va a comprar al supermercado que si sale una noche de fiesta. Si lleva deportivas y vaqueros o si se ha puesto un vestido más elegante para salir a cenar. En esa versatilidad encaja perfectamente la plata.

Una característica importante de la plata es que requiere poco mantenimiento para conservarla. Da igual que te la pongas a diario y que se ennegrezca un poco. Aplicando algunos trucos caseros, la plata vuelve a recuperar su brillo y su apariencia original. Mi madre, por ejemplo, me enseño que frotando una cadena de plata dentro de un trapo de algodón, con un puñado de bicarbonato, conseguías limpiar la plata de forma efectiva. Este fácil mantenimiento es apreciado en los tiempos que vivimos. Con el poco tiempo que tenemos, agradecemos que un producto sea duradero y que requiera poco esfuerzo para mantenerlo en condiciones.

Una novedad, que ha irrumpido en la joyería moderna, es la combinación de materiales tradicionales con otros que no se utilizaban antes. Ahora podemos ver una pulsera de plata articulada con una tira de cuero. O un colgante que pende de un cordón de tela en lugar de emplear una cadena. Para estos nuevos diseños, la plata es un metal perfecto. Casa sin problemas con una amplia gama de materiales, aumentando la calidad y elegancia de la pieza.

Sin duda, las joyas de plata son una opción segura a la hora de hacer un regalo a alguien que queremos. Lo han sido en el pasado y probablemente continúen siéndolo en el futuro.

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