
Nada mejor que un buen masaje para aliviar dolencias tanto físicas como psicológicas
Ayer, salí cabreada del trabajo. Son cosas que a veces desgraciadamente ocurren… Me sentía terriblemente tensa tras la discusión que tuve con uno de mis colegas. Ensimismada y refunfuñando interiormente pasé delante de un escaparate de la calle Aribau de Barcelona, que me llamó la atención por lo bonito y la paz que me transmitió…









